La II Semana de Cine de Melilla se celebró del 1 al 7 de marzo de 2010. Al tratarse de los primeros pasos del festival, esta segunda edición fue clave para testar el formato y sentar las bases organizativas que consolidarían el certamen de cara a la década siguiente.
Respaldo de figuras de la industria
A pesar de ser un evento joven, la Consejería de Cultura (dirigida por Simi Chocrón) y el coordinador Moisés Salama lograron atraer un notable respaldo del sector cinematográfico nacional. El festival contó con la presencia y el apoyo explícito de destacados intérpretes del cine español que acudieron a la ciudad para arropar las proyecciones y participar en encuentros directos con el público, entre ellos:
- Antonio Resines (quien se encargó personalmente de presentar la proyección del gran éxito del año, Celda 211)
- Adriana Ozores
- Santiago Segura
- Willy Toledo
- Petra Martínez
Secciones, talleres y actividades de 2010
El certamen amplió sus horizontes más allá de la mera exhibición comercial, sumando propuestas pedagógicas y culturales de gran valor:
- Formación y guion: El guionista y director Tirso Calero impartió un concurrido curso intensivo enfocado en las técnicas básicas para la elaboración de guiones cinematográficos.
- Presentaciones literarias: Se organizó la presentación oficial de un libro monográfico dedicado por entero a repasar la trayectoria internacional del actor malagueño Antonio Banderas.
- Mesas redondas: Se llevaron a cabo debates estructurados en torno al estado del cine nacional, permitiendo el diálogo directo entre los actores invitados, los cineastas y los ciudadanos melillenses.
- Concurso de Cortometrajes: Se realizó una de las primeras ediciones del certamen nacional de formato corto, proyectando en sala los trabajos de los realizadores que resultaron finalistas.
Balance y volumen de espectadores
La parrilla cinematográfica estuvo integrada por una veintena de largometrajes. El balance final de la edición cerró con un total aproximado de 3.500 espectadores participando en las salas de cine y en el resto de las actividades programadas. A pesar de sufrir algunos problemas técnicos puntuales propios del crecimiento del evento, la organización catalogó el resultado general como muy positivo para el futuro de la marca cultural en la ciudad.
